Una vez al mes tengo que ir a mi tierra, a casa de mi madre (que para mí es mi “casa”) y a ver a la familia. Ya lo que es ver a los amigos, se va alargando.Un fin de semana no da para mucho, y ahora que tengo separación de amigos entre los solteros con ganas de trasnochar, los casados o con hijos que la oferta para vernos es “venta a mi casa a cenar” y los separados…. Pues como que es imposible; si a eso le uno que me apetece mucho ver a mis sobrinos y disfrutar de su “crecimiento”, pues no me cunde el fin de semana que voy; pero aún así tengo que ir una vez al mes.. sino, me pongo fatal.
Siempre he ido a mi “casa” una vez al mes, independientemente de donde estuviera (provincia) o de lo que hiciera (estudiar o trabajar). El mes es el tiempo máximo que soporto.. si sobrepaso, aunque sea en un día este tiempo me entra la “depresión” y la mala leche. Y ¿por qué no ir más?, pues al principio era porque se acostumbraba mi madre y ya quería que fuera más de una vez al mes y si quieres hacerte del sitio donde normalmente estás, tienes que hacer vida allí; pero también en parte no es sólo por eso, sino porque ¿y si lo echo de menos yo?, y si realmente se reduce el tiempo máximo de “capacidad de aguante sin viaje”¿?
Algunas veces, sobretodo cuando supero el tiempo máximo estipulado, me hago preguntas como ¿qué hago aquí?¿habré acertado? ¿no será que cada cosa tiene su tiempo y yo me he equivocado?
Me pasa sobretodo ahora que curiosamente estoy más lejos. Pero no es por lo cerca o lejos, sino porque ahora echando la vista atrás, te das cuenta que tomas decisiones en tu vida que se reflejan más tarde y que siempre dudarás si han sido apropiadas.
Cuando tuve que salir de mi “casa” a estudiar, lo pasé muy mal, era la única de todos mis amigos que “salía” y me encontré que salí de una ciudad-pueblo a una macrociudad. La experiencia al cabo del tiempo, creo que fue positiva. Me espabilé mucho, conocí muchísima gente, hice por lo menos 4 pandillas de amigos y aunque sabía que ese no era mi lugar, un lugar donde “jubilarme”; era un lugar de “vida” y que cuando llegaba a mi “casa” la adoraba porque era un pueblo, tenía ahí lo que no tenía en la macro.. lo mismo ya empezaba a tener, bueno, ya tenía más amigos en la macro; pero la paz, la familia, la forma de diversión “distinta” y lo que no tenía en la macro, lo tenía en “mi casa”
En su día tuve que tomar otra decisión por el estilo. Salir de la macro a irme a otra ciudad, no tan pueblo, pero tampoco tan macro y ahora sigo preguntándome, después de 9 años si hice bien. Es curioso porque esta pregunta no me la hice en los 11 años que estuve en la macro y en esta.. muchas veces. La situación es más o menos la misma, salir de un sitio a conseguir algo que no tienes en ese sitio. En este caso salí de una ciudad para conseguir una mejora laboral y más tranquilidad… Pero ¿por qué me pregunto tanto esto?.
Dicen que cada cosa tiene su tiempo, lo mismo es que las respuestas a la vida también tienen que cambiar, y no te valen siempre las mismas. Si una vez lo hice y salió bien, ¿por qué la próxima iba a salir mal; poco que perder y mucho que ganar?... Pero ahora me pregunto si realmente perdí poco y gané mucho. Ahora me agarro a mi trabajo sobre todas las cosas y creo que una de las cosas es que sino, no tiene sentido mi decisión, que descubrir que no es lo más importante es como descubrir que tomé la decisión equivocada. Sí, me gusta mi trabajo, pero ¿por encima de tantas cosas?¿es normal el potenciar tanto este valor?. Nunca me he considerado una “chica” materialista, nunca me quejo de lo que no tengo.. y me gusta mucho más lo “metafísico” que lo físico. No me gustan las cosas caras ni me gusta el gastar por el gastar. Quizás ha sido porque he tenido posibilidad de elegir si lo quería lo podía tener, pero no lo quería.. no me llamaba la atención, si lo mismo no hubiera podido conseguirlo, entonces lo hubiera querido. Pero la cosa es que algunas veces me pregunto si el dar tanta importancia a mi trabajo no está en contraposición con lo anterior.
Realmente, igual que otra cosas me gusta darle vueltas, y pensar y sacar conclusiones, a esta no. No quiero pensar si es ilógico, no quiero pensar si tengo otros valores por encima del trabajo, que me estoy ocultando. Me da miedo, me da miedo descubrir que el trabajo no es lo más importante y entonces ¿qué hago aquí? ¿cómo me he salido del camino y dónde me encuentro? . .. me encuentro perdida, sin rumbo, sin sentido. Y me voy a mi “casa” y respiro aire y veo lo bonita que es mi ciudad y lo que dejo allí cuando me voy; pero que precisamente porque me voy es por lo que lo aprecio cada vez que regreso y entonces me respondo a mi pregunta de siempre.. por lo menos hasta el siguiente mes.
miércoles, 4 de marzo de 2009
lunes, 2 de marzo de 2009
1, impar y rojo
¡no los entiendo!... Es increible.. ¿Por qué se le tiene tanta pena en algunas ocasiones al número 1 y en otras se pasa de él?
Algunas veces, por no decir muchas.. me siento sola, estando rodeada de muchiiisima gente. En mi trabajo estoy rodeada de gente y con el que más hablo es con mi ordenador… yo creo que hasta me contesta, por lo menos hace amagos, que eso ya es más que lo que hacen compañeros que se sientan codo con codo conmigo.. Pero lo peor es la hora de la comida, esa hora empieza a ser una tortura para mí. A no ser que coma con Laura, cada vez retraso más mi hora de salida a comer. En principio podemos ir desde las 13:30 hasta las 15:00 y tenemos una hora. Cuando está Laura vamos a una hora “decente” sobre las 14:00, es una hora a la que el comedor está bastante lleno, pero bueno, “voy acompañada”. Si no viene Laura, ahora, voy a comer a las 15:00 que ya casi todo el mundo ha comido, y queda mucho sitio libre y con un poco de suerte, puedo comer tranquilamente. ¿por qué digo esto?, pues porque en el comedor, podemos caber 200 personas o más comiendo a la vez.. y si voy sola a comer.. pues me miran mal.. “mira esa que se sienta sola a comer”.. y parece que entonces, es cuando a la gente le da por darse cuenta que soy 1 e impar.. y me hacen ponerme roja.. Pero ¿tengo yo la culpa?¿no puedo comer sola?. Total que de repente, se le abre el corazón a alguien del curro que pasa todos los días delante de mí sin decirme ni buenos días y me suelta eso de “si quieres siéntate con nosotros y no comas SOLA”… y claro…, he comprobado que si digo eso de “No, gracias, no importa”.. me he cavado mi propia tumba.. no sólo les he hecho un desprecio, les he roto su corazón que lo han abierto únicamente por lástimas; sino que encima paso a ser la tía más borde, rara, insociable y todo lo peor.. Así que no tienes más remedio, que simular una ligera sonrisa, decir “gracias” y sentarte a su lado. La comida casi se te atraganta, porque ves lo ilógico de que todo el mundo se espera a todo el mundo y todo el mundo debe de terminar a la vez, con lo que si ves que alguien ha acabado, casi te atragantas comiendo rápido para que no te tenga que esperar mucho, y si acaso eres de comer rápido, tienes que estar esperando hasta que se pelen la naranjita y se la coman (¡¡¡ vaya un ritual el de la naranja!!!) y toda la comida amenizada con una conversación de trabajo y con un tercer grado en el que te sacan hasta tu propia cadena de ADN o del genoma… Y lo más curioso.. es que terminas de comer, sales del comedor, vuelves a tu puesto de trabajo, parece que ya te has hecho “amiguitos”.. pero no, a la mañana siguiente, siguen sin decirte buenos días, y cuando se largan a comer, no te animan a que les acompañes, y es más.. si vuelves a irte a comer y te ven solo, parece que tienen ensayada la frase porque te sueltan la misma que la primera vez. Se repite todo el ritual, pero ahora en vez de preguntas son confirmaciones de si lo que entendieron de ti es lo correcto, como si quisieran pillarte… y finalmente.. como comas una semana con ellos.. siguen sin saludarte y yo creo que como se ha acabado el tema de conversación, cuando pasas a su lado a comer y se tragan el plato para disimular, aunque eso sí, si decides ir más tarde a comer, para comer tranquilamente, sin presión, a tu ritmo, pudiendo desconectar por una hora del trabajo, siguen diciendo que qué rara eres porque comes sola., si nadie come solo, siempre se puede sentar uno con cualquiera y entablar tema de conversación DURANTE la comida.
Algunas veces, por no decir muchas.. me siento sola, estando rodeada de muchiiisima gente. En mi trabajo estoy rodeada de gente y con el que más hablo es con mi ordenador… yo creo que hasta me contesta, por lo menos hace amagos, que eso ya es más que lo que hacen compañeros que se sientan codo con codo conmigo.. Pero lo peor es la hora de la comida, esa hora empieza a ser una tortura para mí. A no ser que coma con Laura, cada vez retraso más mi hora de salida a comer. En principio podemos ir desde las 13:30 hasta las 15:00 y tenemos una hora. Cuando está Laura vamos a una hora “decente” sobre las 14:00, es una hora a la que el comedor está bastante lleno, pero bueno, “voy acompañada”. Si no viene Laura, ahora, voy a comer a las 15:00 que ya casi todo el mundo ha comido, y queda mucho sitio libre y con un poco de suerte, puedo comer tranquilamente. ¿por qué digo esto?, pues porque en el comedor, podemos caber 200 personas o más comiendo a la vez.. y si voy sola a comer.. pues me miran mal.. “mira esa que se sienta sola a comer”.. y parece que entonces, es cuando a la gente le da por darse cuenta que soy 1 e impar.. y me hacen ponerme roja.. Pero ¿tengo yo la culpa?¿no puedo comer sola?. Total que de repente, se le abre el corazón a alguien del curro que pasa todos los días delante de mí sin decirme ni buenos días y me suelta eso de “si quieres siéntate con nosotros y no comas SOLA”… y claro…, he comprobado que si digo eso de “No, gracias, no importa”.. me he cavado mi propia tumba.. no sólo les he hecho un desprecio, les he roto su corazón que lo han abierto únicamente por lástimas; sino que encima paso a ser la tía más borde, rara, insociable y todo lo peor.. Así que no tienes más remedio, que simular una ligera sonrisa, decir “gracias” y sentarte a su lado. La comida casi se te atraganta, porque ves lo ilógico de que todo el mundo se espera a todo el mundo y todo el mundo debe de terminar a la vez, con lo que si ves que alguien ha acabado, casi te atragantas comiendo rápido para que no te tenga que esperar mucho, y si acaso eres de comer rápido, tienes que estar esperando hasta que se pelen la naranjita y se la coman (¡¡¡ vaya un ritual el de la naranja!!!) y toda la comida amenizada con una conversación de trabajo y con un tercer grado en el que te sacan hasta tu propia cadena de ADN o del genoma… Y lo más curioso.. es que terminas de comer, sales del comedor, vuelves a tu puesto de trabajo, parece que ya te has hecho “amiguitos”.. pero no, a la mañana siguiente, siguen sin decirte buenos días, y cuando se largan a comer, no te animan a que les acompañes, y es más.. si vuelves a irte a comer y te ven solo, parece que tienen ensayada la frase porque te sueltan la misma que la primera vez. Se repite todo el ritual, pero ahora en vez de preguntas son confirmaciones de si lo que entendieron de ti es lo correcto, como si quisieran pillarte… y finalmente.. como comas una semana con ellos.. siguen sin saludarte y yo creo que como se ha acabado el tema de conversación, cuando pasas a su lado a comer y se tragan el plato para disimular, aunque eso sí, si decides ir más tarde a comer, para comer tranquilamente, sin presión, a tu ritmo, pudiendo desconectar por una hora del trabajo, siguen diciendo que qué rara eres porque comes sola., si nadie come solo, siempre se puede sentar uno con cualquiera y entablar tema de conversación DURANTE la comida.
domingo, 1 de marzo de 2009
Una noche en la ¿ópera?
Llevo un tiempo sin escribir, sin asomarme a esta ventana que tanto tiene de mi. Perdóname amigo fiel, otro yo mismo de la pantalla, por haberte dejado sin noticias de mi.
Te echaba de menos ¿sabes?. Me voy acostumbrando a que estés ahí y a que me guardes mis secretos, mis intenciones, mis sueños. No ha pasado nada para que haya dejado de escribirte, solo que no sabía que contarte. Ahora no es que tampoco lo sepa, pero me gusta tanto estar aquí contigo (conmigo...).
Te voy a contar algo que me pasó hace unos días, puedes reírte por que en el fondo es gracioso, aunque mientras me pasó no encontraba la gracia, pero bueno ahora que ya está pasado hasta me hace reír.
Estaba en el colegio...
Tuve tutorías con varios padres, entre nosotros, ¡que coñazo son algunas tutorías! Algunos llegan, se sientan frente a ti y ale! cuéntame cosas del niño. Y te pones a hablar como una cotorra diciéndoles cosas que a veces quieren oír y otras veces que no les gustan tanto, pero... ¡tu elegiste venir!. Hay diferentes tipos de padres, bueno diría que todos los padres son diferentes, pero se podría hacer una clasificación según la actitud que toman en la reunión:
Están los que llegan, se sientan y espera a que les sueltes tu el rollo (anteriormente mencionados), cuando llevas un rato hablando con ellos, y ya no tienes carrete, se quedan ahí esperando a que sigas, por que ellos tienen su media hora asignada y si he terminado antes de hablar se quedan ahí, te hacen alguna pregunta para que alargues el tema... pero es que ¡¡¡señores que ya no tengo más que decir!!! . Luego están los que según te sientas, empiezan a hablar de su hijo y no paran de hablar y de repente te preguntan ¿y tu cómo lo ves? dices dos palabras y a la tercera vuelven a tomar la palabra y se lo cuentan ellos todo (es muy agradecido este tipo de padres por que al final han hecho ellos la tutoría y tu no has dicho nada, pero TAMPOCO ES ESO, JOOO QUE ALGO TENDRÉ QUE DECIR), por otro lado está el tipo "madre culpable", y digo madre por que generalmente es ella quien viene, él está trabajando y ella no da a basto con la casa, su propio trabajo y la educación del/ de los hijo/hijos. Y al final acaba contándote su vida para acabar llorando, echa un mar de lágrimas (jo, que trago). Esta tipología de padres, va cada vez más en ascenso y me produce mucha ternura. Acabas siendo el terapeuta, amigo, confesor... También están los padres normales, que escuchan, comentan, preguntan... las conversaciones suelen fluidas y divertidas. Y por último están los padres "nomepongodeacuerdo", llegan, se sientan y cada uno te cuenta una versión diferente, y encima se contradicen delante de ti e incluso se faltan el respeto entre ellos. Uno/una -generalmente una- es el poli bueno y otro el poli malo frente a la educación de su hijo... "es que a mi no me hace caso pero le digo se lo voy a decir a Papá y enseguida reacciona.... o le digo que recoja sus juguetes y no me hace caso, pero llega su padre se lo dice una vez y ya lo ha recogido en un momento".... "Claro es que tu eres una blanda, le permites todo al niño..." (aquí desempeño la función de mediador familiar, asistente social, piscólogo... Casi todas estas tipologías de padre suelen usar además el "elemento escudo". Te cuentan, "es que no nos hace ni caso, pero es decirle, como no te duermas mañana se lo decimos a Jesús, y en dos minutos está dormido".... Tengo complejo de escudo o de arma arrojadiza...
pero a pesar de todo me gusta hablar con ellos, me gusta conocer que pasa, que hay detrás de la trastienda escolar, la vida en familia... Y suelo acabar teniendo muy buena relación con ellos, les cojo cariño, tres cursos seguidos dan para mucho, la verdad y con algunos he llegado a pasar la frontera padre-profe para convertirnos en amigos, pero esos son casos contados.
Pues bien estaba en cole (que me pongo a hablar y me olvido lo que quería contarte) y se fueron los últimos padres que había citado para ese día. Al marcharse vi que no era muy tarde y aproveché para preparar unas fichas que quería hacer con mis chicos al día siguiente. Me lié con el ordenador y cunado me quise dar cuenta se había hecho realmente tarde, tarde para estar en el cole quiero decir. 8 y media de la tarde.
Infantil, donde yo trabajo, está en un edifico aparte del colegio de primaria y secundaria. Somos, como nos dicen por allí, "la República Independiente de Infantil". Recogí mis cosas y me preparé para marcharme. Atravesé nuestro patio y subí la rampa que comunica con el otro cole. Fui a abrir la puerta, tiré del picaporte y no cedió. Pensé que a lo mejor se habría cerrado mal y que era cuestión de empujar un poco más. Pero... no. Estaba cerrada. De repente me acordé de Mónica, Tere y Conchi, las mujeres que limpian en el cole. Habían cerrado la puerta. Esa puerta que enlaza con el otro cole siempre se cierra cuando ellas acaban de limpiar. Pero antes de hacerlo se asoman y miran a ver si hay alguna luz encendida. Dan una voz y si estamos salimos pitando para no quedarnos allí.
De repente todo vino a mi cabeza, no por que razón, se me ocurrió ponerme los auriculares para oír música desde mi teléfono móvil. No había oído que llamaban para cerrar. Golpeé la puerta por si había alguien por dirección. Grité esperando que alguien me escuchara. Volví a golpear la puerta... Nada, no había nadie. Las monjas viven en el monasterio que es un edifico anexo al colegio y entonces se me ocurrió llamar al convento. Ufff ¡¡solo una rayita de batería!. Vale, llamé, pero intento fallido. Nadie cogió el teléfono. A esas horas las reverendas monjitas habían acabado su último rezo (son monjas de clausura y se acuestan muy pronto).
¿Qué hacer? Vale, llamé a Alfonso, un amigo y compañero de Primaria. Sonaba y sonaba, pero no le cogía. Y mi móvil empezó a hacer el típico ruidito de batería agotandoseeeeee. Era como el preso que le conceden la última llamada en el corredor de la muerte...
Llamé a casa. ¡Mi madre, sí, mi madre me ayudará!,le diré que insista en el cole, que llame a las monjas, que llame a algún compañero, pero ¿cómo va a llamar si no sabe los teléfonos? ¿si no están apuntados en ningún sitio? Es igual, algo se me ocurrirá. Marco el número de casa y ¡horror! suena mi voz... "¡Hola, has llamado al tal tal tal, en este momento....." Es la hora en que mi madre se cuelga del teléfono, hace el repaso del día por todas sus amigas y por último habla con mi hermano. Y mi móvil vuelve a hacer ruiditos... ¡¡¡Dios!!!! que me quedo a dormir en el coleeeee.
Insisto, llamo una vez más, salta el contestador. Tengo frío. Me voy a la sala de profes, enciendo la luz y me siento en una de las sillas. ¿qué hago? ¿que hago?. Salgo de nuevo al patio, aporreo la puerta, respuesta: silencio. El móvil pita de nuevo, le insulto, me voy de nuevo a la sala. Vuelvo a llamar a casa. De nuevo mi voz. Ahora insulto a la voz, que es mi voz, ¡cojones que me insulto a mi mismo!. Cuelgo y vuelve a pitar. Vuelvo a llamar y mi voz de nuevo. ¡Odio este mensaje, mañana le cambio! Llamo al cole, ¡me acuerdo que tengo el móvil de la direc en la agenda del móvil, llamo: "el numero al que está llamando está pagado o fuera de cobertura" Otro insulto más. Vuelvo a llamar a casa. De nuevo ese tonto los coj... Vale, admito mi rendición y dejo un mensje: "Mamá, que no iré a dormir esta noche que me he quedado..." Piiiiiiii. La batería se acabó.
Estoy incomunicado. Solo. Aislado ¡¡y en el trabajo!!!.
Hay una puertecita abierta del armario donde guardamos las "chuches" que comenos los profes en los ratos de patio. Una caja de pastas, entera, dos plátanos y unos batidos de chocolate... ¡Al menos no moriré de inanición...!
Me voy a la gimnasio. Coloco varias colchonetas, busco un par de mantas. Ya tengo camita para pasar la noche.
Vuelvo a la sala y me pongo a comer pastas sin parar, impulsivo, de mala ostia... Y me da por reír. Mejor reír que llorar, pienso.
En una pared, un calendario. Pienso 25 de febrero, ya queda menos para la primavera... Y de repente un latigazo. 25 de febrero. Hoy estaba invitado a cenar en un restaurante. Era el cumpleaños de un amigo. No hay forma de avisar. Bueno no pasa nada. Seguro que está en buena compañía. Mañana le explicaré.
Pelo un plátano y no se cuando ni como, me quedo dormido encima de la mesa de la sala.
Lo siguiente que escucho, son gritos de niños. ¿estoy soñando? ¿Que hago en cole? Son las 8 de la mañana entra el grupo de madrugadores al cole. Van a desayunar.
Te echaba de menos ¿sabes?. Me voy acostumbrando a que estés ahí y a que me guardes mis secretos, mis intenciones, mis sueños. No ha pasado nada para que haya dejado de escribirte, solo que no sabía que contarte. Ahora no es que tampoco lo sepa, pero me gusta tanto estar aquí contigo (conmigo...).
Te voy a contar algo que me pasó hace unos días, puedes reírte por que en el fondo es gracioso, aunque mientras me pasó no encontraba la gracia, pero bueno ahora que ya está pasado hasta me hace reír.
Estaba en el colegio...
Tuve tutorías con varios padres, entre nosotros, ¡que coñazo son algunas tutorías! Algunos llegan, se sientan frente a ti y ale! cuéntame cosas del niño. Y te pones a hablar como una cotorra diciéndoles cosas que a veces quieren oír y otras veces que no les gustan tanto, pero... ¡tu elegiste venir!. Hay diferentes tipos de padres, bueno diría que todos los padres son diferentes, pero se podría hacer una clasificación según la actitud que toman en la reunión:
Están los que llegan, se sientan y espera a que les sueltes tu el rollo (anteriormente mencionados), cuando llevas un rato hablando con ellos, y ya no tienes carrete, se quedan ahí esperando a que sigas, por que ellos tienen su media hora asignada y si he terminado antes de hablar se quedan ahí, te hacen alguna pregunta para que alargues el tema... pero es que ¡¡¡señores que ya no tengo más que decir!!! . Luego están los que según te sientas, empiezan a hablar de su hijo y no paran de hablar y de repente te preguntan ¿y tu cómo lo ves? dices dos palabras y a la tercera vuelven a tomar la palabra y se lo cuentan ellos todo (es muy agradecido este tipo de padres por que al final han hecho ellos la tutoría y tu no has dicho nada, pero TAMPOCO ES ESO, JOOO QUE ALGO TENDRÉ QUE DECIR), por otro lado está el tipo "madre culpable", y digo madre por que generalmente es ella quien viene, él está trabajando y ella no da a basto con la casa, su propio trabajo y la educación del/ de los hijo/hijos. Y al final acaba contándote su vida para acabar llorando, echa un mar de lágrimas (jo, que trago). Esta tipología de padres, va cada vez más en ascenso y me produce mucha ternura. Acabas siendo el terapeuta, amigo, confesor... También están los padres normales, que escuchan, comentan, preguntan... las conversaciones suelen fluidas y divertidas. Y por último están los padres "nomepongodeacuerdo", llegan, se sientan y cada uno te cuenta una versión diferente, y encima se contradicen delante de ti e incluso se faltan el respeto entre ellos. Uno/una -generalmente una- es el poli bueno y otro el poli malo frente a la educación de su hijo... "es que a mi no me hace caso pero le digo se lo voy a decir a Papá y enseguida reacciona.... o le digo que recoja sus juguetes y no me hace caso, pero llega su padre se lo dice una vez y ya lo ha recogido en un momento".... "Claro es que tu eres una blanda, le permites todo al niño..." (aquí desempeño la función de mediador familiar, asistente social, piscólogo... Casi todas estas tipologías de padre suelen usar además el "elemento escudo". Te cuentan, "es que no nos hace ni caso, pero es decirle, como no te duermas mañana se lo decimos a Jesús, y en dos minutos está dormido".... Tengo complejo de escudo o de arma arrojadiza...
pero a pesar de todo me gusta hablar con ellos, me gusta conocer que pasa, que hay detrás de la trastienda escolar, la vida en familia... Y suelo acabar teniendo muy buena relación con ellos, les cojo cariño, tres cursos seguidos dan para mucho, la verdad y con algunos he llegado a pasar la frontera padre-profe para convertirnos en amigos, pero esos son casos contados.
Pues bien estaba en cole (que me pongo a hablar y me olvido lo que quería contarte) y se fueron los últimos padres que había citado para ese día. Al marcharse vi que no era muy tarde y aproveché para preparar unas fichas que quería hacer con mis chicos al día siguiente. Me lié con el ordenador y cunado me quise dar cuenta se había hecho realmente tarde, tarde para estar en el cole quiero decir. 8 y media de la tarde.
Infantil, donde yo trabajo, está en un edifico aparte del colegio de primaria y secundaria. Somos, como nos dicen por allí, "la República Independiente de Infantil". Recogí mis cosas y me preparé para marcharme. Atravesé nuestro patio y subí la rampa que comunica con el otro cole. Fui a abrir la puerta, tiré del picaporte y no cedió. Pensé que a lo mejor se habría cerrado mal y que era cuestión de empujar un poco más. Pero... no. Estaba cerrada. De repente me acordé de Mónica, Tere y Conchi, las mujeres que limpian en el cole. Habían cerrado la puerta. Esa puerta que enlaza con el otro cole siempre se cierra cuando ellas acaban de limpiar. Pero antes de hacerlo se asoman y miran a ver si hay alguna luz encendida. Dan una voz y si estamos salimos pitando para no quedarnos allí.
De repente todo vino a mi cabeza, no por que razón, se me ocurrió ponerme los auriculares para oír música desde mi teléfono móvil. No había oído que llamaban para cerrar. Golpeé la puerta por si había alguien por dirección. Grité esperando que alguien me escuchara. Volví a golpear la puerta... Nada, no había nadie. Las monjas viven en el monasterio que es un edifico anexo al colegio y entonces se me ocurrió llamar al convento. Ufff ¡¡solo una rayita de batería!. Vale, llamé, pero intento fallido. Nadie cogió el teléfono. A esas horas las reverendas monjitas habían acabado su último rezo (son monjas de clausura y se acuestan muy pronto).
¿Qué hacer? Vale, llamé a Alfonso, un amigo y compañero de Primaria. Sonaba y sonaba, pero no le cogía. Y mi móvil empezó a hacer el típico ruidito de batería agotandoseeeeee. Era como el preso que le conceden la última llamada en el corredor de la muerte...
Llamé a casa. ¡Mi madre, sí, mi madre me ayudará!,le diré que insista en el cole, que llame a las monjas, que llame a algún compañero, pero ¿cómo va a llamar si no sabe los teléfonos? ¿si no están apuntados en ningún sitio? Es igual, algo se me ocurrirá. Marco el número de casa y ¡horror! suena mi voz... "¡Hola, has llamado al tal tal tal, en este momento....." Es la hora en que mi madre se cuelga del teléfono, hace el repaso del día por todas sus amigas y por último habla con mi hermano. Y mi móvil vuelve a hacer ruiditos... ¡¡¡Dios!!!! que me quedo a dormir en el coleeeee.
Insisto, llamo una vez más, salta el contestador. Tengo frío. Me voy a la sala de profes, enciendo la luz y me siento en una de las sillas. ¿qué hago? ¿que hago?. Salgo de nuevo al patio, aporreo la puerta, respuesta: silencio. El móvil pita de nuevo, le insulto, me voy de nuevo a la sala. Vuelvo a llamar a casa. De nuevo mi voz. Ahora insulto a la voz, que es mi voz, ¡cojones que me insulto a mi mismo!. Cuelgo y vuelve a pitar. Vuelvo a llamar y mi voz de nuevo. ¡Odio este mensaje, mañana le cambio! Llamo al cole, ¡me acuerdo que tengo el móvil de la direc en la agenda del móvil, llamo: "el numero al que está llamando está pagado o fuera de cobertura" Otro insulto más. Vuelvo a llamar a casa. De nuevo ese tonto los coj... Vale, admito mi rendición y dejo un mensje: "Mamá, que no iré a dormir esta noche que me he quedado..." Piiiiiiii. La batería se acabó.
Estoy incomunicado. Solo. Aislado ¡¡y en el trabajo!!!.
Hay una puertecita abierta del armario donde guardamos las "chuches" que comenos los profes en los ratos de patio. Una caja de pastas, entera, dos plátanos y unos batidos de chocolate... ¡Al menos no moriré de inanición...!
Me voy a la gimnasio. Coloco varias colchonetas, busco un par de mantas. Ya tengo camita para pasar la noche.
Vuelvo a la sala y me pongo a comer pastas sin parar, impulsivo, de mala ostia... Y me da por reír. Mejor reír que llorar, pienso.
En una pared, un calendario. Pienso 25 de febrero, ya queda menos para la primavera... Y de repente un latigazo. 25 de febrero. Hoy estaba invitado a cenar en un restaurante. Era el cumpleaños de un amigo. No hay forma de avisar. Bueno no pasa nada. Seguro que está en buena compañía. Mañana le explicaré.
Pelo un plátano y no se cuando ni como, me quedo dormido encima de la mesa de la sala.
Lo siguiente que escucho, son gritos de niños. ¿estoy soñando? ¿Que hago en cole? Son las 8 de la mañana entra el grupo de madrugadores al cole. Van a desayunar.
viernes, 27 de febrero de 2009
4ª parte – bipolar
Acabo de pensar que si nunca segundas partes fueron buenas… ¿qué serán las cuartas?, je,je.. lo que ocurre, es que he tenido una semana muy estresada, y me encontraba “vacía” sin nada que pensar, sin ganas de escribir ni nada.. y anoche.. pues descansé. Y empezaron a entrarme las ganas de escribir.. así que esta mañana, aprovechando que la cosa está aquí más calmada… pues aprovecho para quitarme cosas de la cabeza antes de que se me sature o me explote por sobrecarga.
La última cosa de la ignorancia.. es la salud.. uno se piensa que está perfectamente, se encuentra bien, un poco más gordito.. pero vamos, todo bien, y de repente, empieza a ver programas como Hospital central o empieza a oir en la tele lo que son los síntomas de algo.. y oye.. que yo creo que yo los padezco.. y entonces entra el conflicto de ¿miro a ver si lo tengo de verdad.. o paso que será una neurosis?, pero ¿y si es verdad?.. para qué me habré enterado…
Una cosa así me pasó por ejemplo con la palabra bipolar.. nunca la había conocido.. hasta que un día conocí a un chico y me dijo que era bipolar.. ¿y? (contestó mi ignorancia), por bipolar en mi cabeza solo me salían segmentos, los iones, protones, cargas eléctricas, magnéticas.. pero ¿bipolar?.. total que le dije ¿eso es bueno, malo, tiene que ver con tu horóscopo, forma de vivir, comida, sangre?.. y ya me comentó que más o menos venía a ser que vivía la vida muy intensamente.. y que había veces que estaba supercontento y spídico, y otras veces todo lo veía negro y casi deprimido… Así que ni corta ni perezosa..le/me dije: ¡ah! Pues yo también, porque a mí me pasa que hay veces que todo lo veo con gran optimismo.. estoy muy feliz.. me río de todo.. y pienso “oh, oh, oh… ya verás como la semana que viene, me mosqueo por todo o lo veo todo mal; pero vamos.. yo pensaba que eran las hormonas.. pero ahora que lo dices.. seré bipolar”…
En este caso no me he hecho pruebas, ni he ido a confirmar diagnóstico, me conformé, o me venía mejor en pensar que lo mía no era tan “fuerte o exagerado” como lo suyo y lo mío era hormonal, y lo suyo psicológico.
Pero a partir de ese momento… me dí cuenta de lo “bipolar” que llevo dentro… Yo estoy sola (vivo sola) y hay momentos en que me parece estupendo.. sin embargo.. hay otros momentos que lloraría de lo mal que me encuentro sola.. Con lo que es tener pareja o hijos, lo mismo… hay veces que lo veo como pufff qué chollo.. no tengo que preocuparme por eso.. soy “libre”. .. hago lo que quiero.. y sin embargo hay otros, que envidio a los que lo tienen.. y me pregunto que ¿por qué yo no?¿qué he hecho yo mal?....Asi que lo que acabo pensando es que a lo mejor no tengo sólo transtornos hormonales, sino también psicológicos.. pero ¿y quien no?... y que si ahora lo veo todo negro.. solo tengo que pintarlo de gris.. porque fijo que mañana lo veré blanco reluciente.. e intento mezclar lo negro con lo blanco … en fin.. y sino pienso eso de “no puede ser todo el mundo gilipollas … así que seré yo la gilipollas.. pues entonces.. como soy yo la original.. que le den por saco a los demás.. yo seguiré siendo yo.. y automáticamente como “comando G” pongo mi pantalla protectora y ya nada me puede afectar.. ah, ah, ah, ah.. tengo barreraaaaaaa JAJAJAJAJA.. (paso del bipolar a la locura máxima, pero igual que los enamorados.. los locos también son muchas veces felices)
La última cosa de la ignorancia.. es la salud.. uno se piensa que está perfectamente, se encuentra bien, un poco más gordito.. pero vamos, todo bien, y de repente, empieza a ver programas como Hospital central o empieza a oir en la tele lo que son los síntomas de algo.. y oye.. que yo creo que yo los padezco.. y entonces entra el conflicto de ¿miro a ver si lo tengo de verdad.. o paso que será una neurosis?, pero ¿y si es verdad?.. para qué me habré enterado…
Una cosa así me pasó por ejemplo con la palabra bipolar.. nunca la había conocido.. hasta que un día conocí a un chico y me dijo que era bipolar.. ¿y? (contestó mi ignorancia), por bipolar en mi cabeza solo me salían segmentos, los iones, protones, cargas eléctricas, magnéticas.. pero ¿bipolar?.. total que le dije ¿eso es bueno, malo, tiene que ver con tu horóscopo, forma de vivir, comida, sangre?.. y ya me comentó que más o menos venía a ser que vivía la vida muy intensamente.. y que había veces que estaba supercontento y spídico, y otras veces todo lo veía negro y casi deprimido… Así que ni corta ni perezosa..le/me dije: ¡ah! Pues yo también, porque a mí me pasa que hay veces que todo lo veo con gran optimismo.. estoy muy feliz.. me río de todo.. y pienso “oh, oh, oh… ya verás como la semana que viene, me mosqueo por todo o lo veo todo mal; pero vamos.. yo pensaba que eran las hormonas.. pero ahora que lo dices.. seré bipolar”…
En este caso no me he hecho pruebas, ni he ido a confirmar diagnóstico, me conformé, o me venía mejor en pensar que lo mía no era tan “fuerte o exagerado” como lo suyo y lo mío era hormonal, y lo suyo psicológico.
Pero a partir de ese momento… me dí cuenta de lo “bipolar” que llevo dentro… Yo estoy sola (vivo sola) y hay momentos en que me parece estupendo.. sin embargo.. hay otros momentos que lloraría de lo mal que me encuentro sola.. Con lo que es tener pareja o hijos, lo mismo… hay veces que lo veo como pufff qué chollo.. no tengo que preocuparme por eso.. soy “libre”. .. hago lo que quiero.. y sin embargo hay otros, que envidio a los que lo tienen.. y me pregunto que ¿por qué yo no?¿qué he hecho yo mal?....Asi que lo que acabo pensando es que a lo mejor no tengo sólo transtornos hormonales, sino también psicológicos.. pero ¿y quien no?... y que si ahora lo veo todo negro.. solo tengo que pintarlo de gris.. porque fijo que mañana lo veré blanco reluciente.. e intento mezclar lo negro con lo blanco … en fin.. y sino pienso eso de “no puede ser todo el mundo gilipollas … así que seré yo la gilipollas.. pues entonces.. como soy yo la original.. que le den por saco a los demás.. yo seguiré siendo yo.. y automáticamente como “comando G” pongo mi pantalla protectora y ya nada me puede afectar.. ah, ah, ah, ah.. tengo barreraaaaaaa JAJAJAJAJA.. (paso del bipolar a la locura máxima, pero igual que los enamorados.. los locos también son muchas veces felices)
3 ª parte o ignorante pero feliz
Es una pena, mis descubrimientos, ya no son lo que eran… Algunas veces me siento como el escritor que se pone delante del papel y no encuentra la inspiración. Me gustaría pensar en cosas nuevas, no descubiertas, pero aunque las encuentro, ya no son tan de ayer y hoy. Ya no invento la bombilla o el aparato…. Mis descubrimientos ahora son espirituales, tienen algo de religiosos, con mucho de pensamiento, algo de palabra, poco de obra y mucho de omisión… y sobretodo, por mi culpa, por mi culpa.. por mi tiempo que es mi culpa.
El descubrimiento del sofá balancín, se me ocurrió tras pasar todas las tardes por delante de una tienda de muebles, camino de mi casa al cole. Ahora.. el tiempo que dedico a mis descubrimientos es el “tiempo libre”.. y muchas veces me dejo de tiempo libre, el tiempo que tardo en llegar a un sitio o ir a otro, y siempre y cuando no vaya pensando en lo que tengo que decir o hacer cuando llegue a ese otro sitio.. vamos.. que son pensamientos como ¿qué se podía hacer para que las vacaciones salieran más baratas?¿cómo solucionar lo del maltrato de género?...en fin.. se nota que las preocupaciones han cambiado.
El caso es que de vez en cuando sí que me doy cuenta que sigo descubriendo, a mi estilo… hago cosas por “inspiración” y resulta que se hacen así,… por ejemplo: Un año me apunté a clases de bailes latinos (con los del curro.. fue un poco patético.. pero bueno.. fue…eso sería para contar otra batallita) y el caso es que descubrí, que muchas cosas las bailaba como me decía mi cuerpo que lo hiciera.. y resulta que cuando me enseñaban a bailarlo.. tooomaaa pero si es como lo hago yo.. jejejeje.. así que un pequeño descubrimiento más…
Pero realmente lo que no me gusta es conocer cosas que desconocía, sobretodo en lo referente a dinero , salud o cosas así.
Me acuerdo que cuando salí de Cuenca, era feliz, me parecía (y aun me lo parece) que había disfrutado y tenido una infancia envidiable, había tenido todo lo que quería y había necesitado.. y cuando llegué a Madrid, descubrí, que había muchas más cosas que no conocía.. y que por lo visto no había disfrutado. No sabía lo que era vivir en un chalet, ni tener piscina en la casa, ni tener un coche ni poder asistir a todos los conciertos que quieras por mucho que costaran las entradas, ni ir al parque de atracciones, y ya lo que se dice comidas o ropas¿? Todo tenía nombre de marca¿?.. me contaban mis amigos cosas y yo me quedaba pensando que jolín.. hasta ese momento no me había dado cuenta de lo “pobre” que era, que no había ni podía en ese momento disfrutar de todas esas cosas que ellos contaban que eran “imprescindible”. Decían de hacer cosas o tomarnos cosas o ir de excursión o a conciertos que a todos nos molaban.. y teniéndolo ahí al alcance.. me era imposible.. bastante era pagarme una estancia en Madrid, como para pedirle más dinero a mi madre.. imposible.. y entonces es cuando piensas que muchas veces tanto que decimos de personas desdichadas o por ejemplo del 3er mundo o del mundo considerado pobre, que se les compadece porque no tienen muchas cosas.. pues te das cuenta que realmente, estás compadeciendo a esas personas cuando seguramente ellos, no sean infelices ni se encuentren desdichados.. al contrario sean felices en su vida, porque no conocen nada “mejor” y con lo que tiene les vale y les sobra.. es cuando te planteas que ¿por qué Cuba tiene que ser pobre y darte pena porque no conocen el capitalismo, porque no tienen casas, coches modernos….?, si realmente cuando salen, los que están allí muchas veces se les ve bien, felices, contentos, se basta y sobran con lo que tienen.. hasta que claro.. llega uno con un “jaguar” y …joer.. ¿qué es eso?¡como mola!.. pues yo quiero uno así.. ¿por qué ese sí y yo no? Cuando antes tenías una cutre-moto de la que te sentías super orgulloso… ¿No sería mejor el no conocer esa otra parte si con lo que tienes te basta y te sobra y eres feliz?¿es tan malo ser ignorante en algunas cosas? Creo que lo malo es darte cuenta que eres ignorante porque te han “enseñado” lo ignorante que eres, si no te lo hubieran dicho…. ¿ignorante?¿ignorante?.. yo que voy a ser ignorante.. pero llega el listo y te “abre los ojos”… no, por favor,.. llamadme ignorante pero no me abrais los ojos.. quiero ser feliz, y si eso significa ser ignorante o ciego.. pues bueno, pero feliz.. estoy pensando ¿lo mismo por eso se dice que el amor es ciego? porque cuando estás enamorado no te das cuenta de lo tonto que eres o las tonterías que haces… pero eres feliz..
El descubrimiento del sofá balancín, se me ocurrió tras pasar todas las tardes por delante de una tienda de muebles, camino de mi casa al cole. Ahora.. el tiempo que dedico a mis descubrimientos es el “tiempo libre”.. y muchas veces me dejo de tiempo libre, el tiempo que tardo en llegar a un sitio o ir a otro, y siempre y cuando no vaya pensando en lo que tengo que decir o hacer cuando llegue a ese otro sitio.. vamos.. que son pensamientos como ¿qué se podía hacer para que las vacaciones salieran más baratas?¿cómo solucionar lo del maltrato de género?...en fin.. se nota que las preocupaciones han cambiado.
El caso es que de vez en cuando sí que me doy cuenta que sigo descubriendo, a mi estilo… hago cosas por “inspiración” y resulta que se hacen así,… por ejemplo: Un año me apunté a clases de bailes latinos (con los del curro.. fue un poco patético.. pero bueno.. fue…eso sería para contar otra batallita) y el caso es que descubrí, que muchas cosas las bailaba como me decía mi cuerpo que lo hiciera.. y resulta que cuando me enseñaban a bailarlo.. tooomaaa pero si es como lo hago yo.. jejejeje.. así que un pequeño descubrimiento más…
Pero realmente lo que no me gusta es conocer cosas que desconocía, sobretodo en lo referente a dinero , salud o cosas así.
Me acuerdo que cuando salí de Cuenca, era feliz, me parecía (y aun me lo parece) que había disfrutado y tenido una infancia envidiable, había tenido todo lo que quería y había necesitado.. y cuando llegué a Madrid, descubrí, que había muchas más cosas que no conocía.. y que por lo visto no había disfrutado. No sabía lo que era vivir en un chalet, ni tener piscina en la casa, ni tener un coche ni poder asistir a todos los conciertos que quieras por mucho que costaran las entradas, ni ir al parque de atracciones, y ya lo que se dice comidas o ropas¿? Todo tenía nombre de marca¿?.. me contaban mis amigos cosas y yo me quedaba pensando que jolín.. hasta ese momento no me había dado cuenta de lo “pobre” que era, que no había ni podía en ese momento disfrutar de todas esas cosas que ellos contaban que eran “imprescindible”. Decían de hacer cosas o tomarnos cosas o ir de excursión o a conciertos que a todos nos molaban.. y teniéndolo ahí al alcance.. me era imposible.. bastante era pagarme una estancia en Madrid, como para pedirle más dinero a mi madre.. imposible.. y entonces es cuando piensas que muchas veces tanto que decimos de personas desdichadas o por ejemplo del 3er mundo o del mundo considerado pobre, que se les compadece porque no tienen muchas cosas.. pues te das cuenta que realmente, estás compadeciendo a esas personas cuando seguramente ellos, no sean infelices ni se encuentren desdichados.. al contrario sean felices en su vida, porque no conocen nada “mejor” y con lo que tiene les vale y les sobra.. es cuando te planteas que ¿por qué Cuba tiene que ser pobre y darte pena porque no conocen el capitalismo, porque no tienen casas, coches modernos….?, si realmente cuando salen, los que están allí muchas veces se les ve bien, felices, contentos, se basta y sobran con lo que tienen.. hasta que claro.. llega uno con un “jaguar” y …joer.. ¿qué es eso?¡como mola!.. pues yo quiero uno así.. ¿por qué ese sí y yo no? Cuando antes tenías una cutre-moto de la que te sentías super orgulloso… ¿No sería mejor el no conocer esa otra parte si con lo que tienes te basta y te sobra y eres feliz?¿es tan malo ser ignorante en algunas cosas? Creo que lo malo es darte cuenta que eres ignorante porque te han “enseñado” lo ignorante que eres, si no te lo hubieran dicho…. ¿ignorante?¿ignorante?.. yo que voy a ser ignorante.. pero llega el listo y te “abre los ojos”… no, por favor,.. llamadme ignorante pero no me abrais los ojos.. quiero ser feliz, y si eso significa ser ignorante o ciego.. pues bueno, pero feliz.. estoy pensando ¿lo mismo por eso se dice que el amor es ciego? porque cuando estás enamorado no te das cuenta de lo tonto que eres o las tonterías que haces… pero eres feliz..
2ª parte o incomprensión.
Como decía..He disfrutado mucho con las matemáticas.. me da rabia no sentir ahora lo mismo con otras cosas.. el vivir la emoción, la tensión, sentir que era un mano a mano sin “sangre” entre ellos.. los números.. y yo.. Me encantaban las derivadas.. mmm y las integrales con esa curvita de inicio… jejejeje.. Mi vivencia más cercana a eso, es mi trabajo… quizá por eso la gente no me entienda.. Estoy en una ciudad que no es la mía, no encuentro a nadie con quien “compaginar”, me quemo que ahora tenga que echar los mano a mano con “compañeros” y que precisamente lo que hay que hacer es sangre… en fin.. claro, cuando digo que hago “pruebas de sistema”, que mi trabajo consiste en ver que una cosa funcione como debe de funcionar y de paso buscar los fallos o lo no pensado del creador del programa.. la gente dice.. ¡vaya.. lo siento!... y yo digo No,¡que va!.. si me gusta… me mola mucho.. es “echar ese mano a mano… pero con un programa”.. es poner la nariz como en la división que sabía que estaba mal.. y decir “ sé que fallas, sé que fallas, y voy a descubrirte… “ ay veces, que juro que haría la ola, y que me pondría de pié, me subiría encima de la mesa como Alonso en su monoplaza.. y gritaría.. TOOOOMAAAA TOOOOOMAAAAA ahí estás.. ya sabía yo que estabas ahí… Me encanta cuando pienso algo que el autor no lo había pensado y éste me dice “pues es verdad.. no había pensado yo en eso”.. TOOOOOMAAAAA o cuando empiezo con los “y si… hago esto o lo otro o … “ es como tener una sopa de letras (cosa que también me encanta) en la que sabes que están las palabras y las tienes que buscar.. y algunas.. te llaman.. dejas la mente en blanco y zas… ahí están y otras tienes que ir por todas las que empiezan por su primera letra y mirando todas las de alrededor..En definitiva, mi trabajo para mí, es como unas matemáticas un poco más Light… o eso o que como dicen, las emociones con el tiempo.. se van suavizando o relajando…
Pero lo que me da mucha, muchísima rabia, es cuando digo que me gusta mi trabajo, y la gente me dice que eso es imposible, que no diga chorradas… Que sí, que sí, que me mola, que me gusta hacer pruebas… “Venga ya, no digas eso, a nadie le gusta hacer pruebas”.. que a mí sí.. intento contar mis emociones.. y me vuelven a cortar.. ¡que no, que no, que es un coñazo, que es todo el rato dándole a la misma tecla y ver que pasa lo mismo!.. que no, que no, que yo le doy a lo mejor a la misma tecla.. pero en cada pulsación mi búsqueda e implicación es distinta…. Otra vez cortada.. ¡No seas tonta!... COJONES.. ¿SABRÉ YO SI ME GUSTA O NO ME GUSTA?... (por algo digo que no sirvo de comercial… cuando ya me tocan los pies.. soy como un perro rata de esos asquerosos..salto y me como a quien sea)… Al final, acabo mosqueada con los demás.. los oyentes me miran con cara de compasión porque piensan que o soy tonta o no quiero confesar que mi trabajo es una mierda.. y lo que más me jode.. No puedo mostrar felicidad ni decir que ME GUSTA LO QUE HAGO, ME GUSTA MI TRABAJO, y como algunos me acaban diciendo, necesito el dinero, pero si no lo necesitara, porque me tocara la lotería, sería capaz de seguir haciendo pruebas.. porque me gusta.. me relaja.. y algunas veces.. me aísla de esa gente que se piensa que soy una frustrada, cuando son ellos los frustrados.
Claro, si no entienden que me guste mi trabajo.. no entienden que esté aquí, en un sitio que muchas veces considero “hostil” y que diga que no me importaría irme a otro sitio, lugar o ciudad, siempre y cuando siguiera trabajando de lo mismo…No entienden que diga que lo único que me une a Valladolid es mi trabajo, porque una casa se puede comprar y vender (aunque ahora más difícil) y que los amigos perduran estés donde estés.. pero el trabajar en lo que te gusta.. no, y por ahora.. no he encontrado esa emoción en otras cosas.. sólo me planteé dejar Valladolid por un chico, pero siempre y cuando pudiera seguir con mi trabajo.. en fin … incomprendida y encima tonta a vista de los demás..
Pero lo que me da mucha, muchísima rabia, es cuando digo que me gusta mi trabajo, y la gente me dice que eso es imposible, que no diga chorradas… Que sí, que sí, que me mola, que me gusta hacer pruebas… “Venga ya, no digas eso, a nadie le gusta hacer pruebas”.. que a mí sí.. intento contar mis emociones.. y me vuelven a cortar.. ¡que no, que no, que es un coñazo, que es todo el rato dándole a la misma tecla y ver que pasa lo mismo!.. que no, que no, que yo le doy a lo mejor a la misma tecla.. pero en cada pulsación mi búsqueda e implicación es distinta…. Otra vez cortada.. ¡No seas tonta!... COJONES.. ¿SABRÉ YO SI ME GUSTA O NO ME GUSTA?... (por algo digo que no sirvo de comercial… cuando ya me tocan los pies.. soy como un perro rata de esos asquerosos..salto y me como a quien sea)… Al final, acabo mosqueada con los demás.. los oyentes me miran con cara de compasión porque piensan que o soy tonta o no quiero confesar que mi trabajo es una mierda.. y lo que más me jode.. No puedo mostrar felicidad ni decir que ME GUSTA LO QUE HAGO, ME GUSTA MI TRABAJO, y como algunos me acaban diciendo, necesito el dinero, pero si no lo necesitara, porque me tocara la lotería, sería capaz de seguir haciendo pruebas.. porque me gusta.. me relaja.. y algunas veces.. me aísla de esa gente que se piensa que soy una frustrada, cuando son ellos los frustrados.
Claro, si no entienden que me guste mi trabajo.. no entienden que esté aquí, en un sitio que muchas veces considero “hostil” y que diga que no me importaría irme a otro sitio, lugar o ciudad, siempre y cuando siguiera trabajando de lo mismo…No entienden que diga que lo único que me une a Valladolid es mi trabajo, porque una casa se puede comprar y vender (aunque ahora más difícil) y que los amigos perduran estés donde estés.. pero el trabajar en lo que te gusta.. no, y por ahora.. no he encontrado esa emoción en otras cosas.. sólo me planteé dejar Valladolid por un chico, pero siempre y cuando pudiera seguir con mi trabajo.. en fin … incomprendida y encima tonta a vista de los demás..
¡qué bueno es vivir en la ignorancia! - 1ª parte
Algunas veces pienso que es mucho mejor vivir en la ignorancia que enterarte de cosas. Es un pensamiento que arrastro desde pequeña, bueno, desde joven, y la verdad es que no sé si es bueno o malo o si eso hace que haya cosas a las que me cierre y parezca “tonta”, pero vivo tan feliz sin saberlo, que ¿para qué saberlo?... lo mismo eso me convierte en infeliz.
Siempre me acuerdo de cuando era pequeños, joven, y mis ideas.. Me encantaban las matemáticas, eso no es nada novedoso, aunque sí era extraño que mi afición en 4 de EGB, ahora sería primaria, lo que me molaba y en lo que pasaba horas y horas era en hacer divisiones… me encantaba sacar decimales en una división; una hoja pequeña llena de columnas en oblicuo y en horizontal.. contaba mis propios records de decimales.. y qué rabia me daba cuando después de 123 decimales o así, o me salía periódica (mierda.. acababa con el misterio de la división), o el peor final.. salía exacta y se acabó.. en aquel entonces estaba el 1,2,3 de los tacañotes y yo solía decir “exacta y se acabó”….
Eso podía ser un tanto extraño, pero es que las matemáticas me daban muchas alegrías, me hacían pensar, disfrutar y sentirme buena… sabia.. saber que servía para algo.. Sabía sumar, restar, multiplicar mucho mejor que ahora con la puñetera calculadora , si ya sé que sin la calculadora no podría haber hecho muchas operaciones a lo largo de mi vida, pero ¿y esos momentos de misterio.. de decimales (que conste que después si me salía exacta.. como se acababa el “juego”, hacía la prueba.. es decir multiplicaba el divisor por el cociente y como no me diera el dividendo… volvía a las andadas a ver dónde me había equivocado…. Era un reto.. veía como los números se reían de mí hasta que jejejeje… JEJEJEJE.. te encontré…este es el número malo… a copiar a partir de ahí la división en otro sitio y a proseguir)
Otro momento histórico que me dio las matemáticas y que nunca olvidaré, yo creo que sentí más alegría que cuando acabé la carrera.. fue mi primer sistema de ecuaciones.. Sí, sí… me acuerdo perfectamente, era 5º llevábamos ya un trimestre con las ecuaciones y el profe nos dijo un “más difícil todavía, os voy a enseñar una cosa nueva, se llama sistema de ecuaciones porque son dos ecuaciones con dos incognitas… miradlo, lo pensais.. y mañana os enseño cómo se hace.. a ver si alguien lo saca”..mmmmm DOBLE RETO el de mi profe y el de matemáticas… lo devoré estuve toda la santa tarde delante de ese sistema.. no llegaba a nada…me salían cosas como 2=2 y cosas así.. Así que llegó la hora de dormirme… en ese tiempo, me pasaba lo mismo que ahora.. que aun de vez en cuando sueño con peras y manzanas.. pero no como la Botella.. sino con la suma y demás.. (mis pesadillas son intentar sumar peras y manzanas… me levanto y me digo.. “Nuria coño, que ya sabes que las peras no se pueden sumar con las manzanas.. pero nada.. sigo sudando en la noche porque mi cabeza va por independiente”).. bueno, pues durmiendo.. me vino un flash matemático.. me levanté, encendí la luz de la lamparita de mi habitación (que como era tan vieja mi casa, pues cada vez que encendía la lamparita, se encendía un poco la luz del techo) y me puse manos a la obra con el sistema… “¡¡¡ Ya te tengo!!!!”… vino mi padre “¿Nuria, que haces despierta, mañana tienes que levantarte para el colegio?”, “Ya, es que se me había olvidado una cosa.. ahora mismo me acuesto”.. “Bueno, no tardes”… Empecé con mi “sueño”.. despejé por igualación… y cuando ya estaba llegando al fin..¡’’mierda”!.. esto tampoco es así.. no le dí más vueltas. Apagué la luz y mañana ya lo vería..
Pues bien.. Al día siguiente ¡qué ilusión la mía!.. El profe preguntó si alguien lo había descubierto, me miró.. pero yo bajé la cabeza.. no.. pero lo he intentado… Y nos enseño a hacerlo.. primero por el método de sustitución y después por el ¡igualación!... ¡¡¡¡¡ pero si así es cómo lo había pensado yo!!!!... estaba ansiosa mirando y copiando de la pizarra.. sí, sí.. era así.. por ahora todo va como lo había pensado.. y de repente ví que 3 +3 eran 6 y no 9 como había puesto yo… CLAAAAROOO por eso no lo resolví, porque me había equivocado en la suma.. pero la base.. la había ¡¡¡¡¡ DESCUBIERTO!!! Sí, porque podía decir que lo había descubierto yo, porque como siempre ha pensado, si no sabes hacer una cosa, aunque los demás sí, si lo sacas tú por ti mismo ¿no es un decubrimiento? …y en aquella época.. ¡Qué grande era ser descubridor!.. todo el mundo decían que eran listos y sabios.. y que ganaban mucho dinero.. así que de mayor quería ser descubridora…
Ese fue mi primer descubrimiento.. a ese le siguieron el de un sofá tipo mecedora.. que me comentaron que también estaba ya descubierto.. pero yo no lo sabía.. o el de chistes que después me decían que ya los habían oído.. pero y no, entonces una de dos, o los había “movido” ya mucho (cosa fácil con lo que hablo fijo que se lo había contado a más de 200 personas) o lo había descubierto sin saberlo… en fin.. entre nosotros.. ahora que sólo me escucho yo y me interior.. soy una descubridora.. y necesito que mi mente siga descubriendo cosas por ella sola.. dejadme así, no me conteis ni enseñeis todo..
Siempre me acuerdo de cuando era pequeños, joven, y mis ideas.. Me encantaban las matemáticas, eso no es nada novedoso, aunque sí era extraño que mi afición en 4 de EGB, ahora sería primaria, lo que me molaba y en lo que pasaba horas y horas era en hacer divisiones… me encantaba sacar decimales en una división; una hoja pequeña llena de columnas en oblicuo y en horizontal.. contaba mis propios records de decimales.. y qué rabia me daba cuando después de 123 decimales o así, o me salía periódica (mierda.. acababa con el misterio de la división), o el peor final.. salía exacta y se acabó.. en aquel entonces estaba el 1,2,3 de los tacañotes y yo solía decir “exacta y se acabó”….
Eso podía ser un tanto extraño, pero es que las matemáticas me daban muchas alegrías, me hacían pensar, disfrutar y sentirme buena… sabia.. saber que servía para algo.. Sabía sumar, restar, multiplicar mucho mejor que ahora con la puñetera calculadora , si ya sé que sin la calculadora no podría haber hecho muchas operaciones a lo largo de mi vida, pero ¿y esos momentos de misterio.. de decimales (que conste que después si me salía exacta.. como se acababa el “juego”, hacía la prueba.. es decir multiplicaba el divisor por el cociente y como no me diera el dividendo… volvía a las andadas a ver dónde me había equivocado…. Era un reto.. veía como los números se reían de mí hasta que jejejeje… JEJEJEJE.. te encontré…este es el número malo… a copiar a partir de ahí la división en otro sitio y a proseguir)
Otro momento histórico que me dio las matemáticas y que nunca olvidaré, yo creo que sentí más alegría que cuando acabé la carrera.. fue mi primer sistema de ecuaciones.. Sí, sí… me acuerdo perfectamente, era 5º llevábamos ya un trimestre con las ecuaciones y el profe nos dijo un “más difícil todavía, os voy a enseñar una cosa nueva, se llama sistema de ecuaciones porque son dos ecuaciones con dos incognitas… miradlo, lo pensais.. y mañana os enseño cómo se hace.. a ver si alguien lo saca”..mmmmm DOBLE RETO el de mi profe y el de matemáticas… lo devoré estuve toda la santa tarde delante de ese sistema.. no llegaba a nada…me salían cosas como 2=2 y cosas así.. Así que llegó la hora de dormirme… en ese tiempo, me pasaba lo mismo que ahora.. que aun de vez en cuando sueño con peras y manzanas.. pero no como la Botella.. sino con la suma y demás.. (mis pesadillas son intentar sumar peras y manzanas… me levanto y me digo.. “Nuria coño, que ya sabes que las peras no se pueden sumar con las manzanas.. pero nada.. sigo sudando en la noche porque mi cabeza va por independiente”).. bueno, pues durmiendo.. me vino un flash matemático.. me levanté, encendí la luz de la lamparita de mi habitación (que como era tan vieja mi casa, pues cada vez que encendía la lamparita, se encendía un poco la luz del techo) y me puse manos a la obra con el sistema… “¡¡¡ Ya te tengo!!!!”… vino mi padre “¿Nuria, que haces despierta, mañana tienes que levantarte para el colegio?”, “Ya, es que se me había olvidado una cosa.. ahora mismo me acuesto”.. “Bueno, no tardes”… Empecé con mi “sueño”.. despejé por igualación… y cuando ya estaba llegando al fin..¡’’mierda”!.. esto tampoco es así.. no le dí más vueltas. Apagué la luz y mañana ya lo vería..
Pues bien.. Al día siguiente ¡qué ilusión la mía!.. El profe preguntó si alguien lo había descubierto, me miró.. pero yo bajé la cabeza.. no.. pero lo he intentado… Y nos enseño a hacerlo.. primero por el método de sustitución y después por el ¡igualación!... ¡¡¡¡¡ pero si así es cómo lo había pensado yo!!!!... estaba ansiosa mirando y copiando de la pizarra.. sí, sí.. era así.. por ahora todo va como lo había pensado.. y de repente ví que 3 +3 eran 6 y no 9 como había puesto yo… CLAAAAROOO por eso no lo resolví, porque me había equivocado en la suma.. pero la base.. la había ¡¡¡¡¡ DESCUBIERTO!!! Sí, porque podía decir que lo había descubierto yo, porque como siempre ha pensado, si no sabes hacer una cosa, aunque los demás sí, si lo sacas tú por ti mismo ¿no es un decubrimiento? …y en aquella época.. ¡Qué grande era ser descubridor!.. todo el mundo decían que eran listos y sabios.. y que ganaban mucho dinero.. así que de mayor quería ser descubridora…
Ese fue mi primer descubrimiento.. a ese le siguieron el de un sofá tipo mecedora.. que me comentaron que también estaba ya descubierto.. pero yo no lo sabía.. o el de chistes que después me decían que ya los habían oído.. pero y no, entonces una de dos, o los había “movido” ya mucho (cosa fácil con lo que hablo fijo que se lo había contado a más de 200 personas) o lo había descubierto sin saberlo… en fin.. entre nosotros.. ahora que sólo me escucho yo y me interior.. soy una descubridora.. y necesito que mi mente siga descubriendo cosas por ella sola.. dejadme así, no me conteis ni enseñeis todo..
Suscribirse a:
Entradas (Atom)