lunes, 6 de abril de 2009

He visto un anuncio

¡No me lo puedo creer!!!! Hoy he visto un anuncio en una farola... clases, en una escuela, un día a la semana o más, por las tardes... No es una escuela oficial, nada de exámenes, nada de pruebas de acceso, nada de edades... ay!
Aún no sé el precio, no ponía nada, pero una sesión semanal no puede ser muy caro, ¿no? He apuntado el teléfono, ha sido un impulso, ni lo he pensado. Pero ahora viene el llamar o no llamar, ¿qué hago? Bueno, por preguntar no pierdo nada (el coste de la llamada, tan sólo). Al fin y al cabo, ni siquiera sé el precio; tal vez...

viernes, 3 de abril de 2009

primera sesión

Que raro todo. Me sentía muy nervioso al principio. Siempre me cuesta ir a algún sitio donde no conozco a nadie...
No somos muchos. El que lleva las sesiones se llama Pablo. Parece muy joven y la verdad me ha dado bastante confianza. Creo que eso es bueno.
Entre los asistentes de todo un poco, pero es pronto para sacar mis conclusiones.
Me costó mucho presentarme. Hablar de mi, contar por qué estoy allí...
No estoy muy convencido de que esto es lo que me conviene, pero... ¡Yo no elijo!

martes, 31 de marzo de 2009

qué bien, qué bien, qué miedo, qué miedo

¡Qué miedo!, pero ¡qué bien!. Jo llevo una temporada que no sé si tiene que ver con este tiempo primaveral, con el sol, con la proximidad de vacaciones, o no sé, pero la verdad, es que parece que todo lo veo de un color luminoso, claro y bellísimo. Vamos que mi día a día se puede resumir en bueno, hasta mis días críticos, no me parecen tan malos, en resumidas cuentas, que me encuentro bien, alegre, positiva y agusto y todo ello, me hace pensar que estoy en una de esas cimas que preceden a la caida a los infiernos de lo negativo, lo mal, mal, y el levantate y anda....

El caso es que a mí el sol me alegra mucho, levantarme o salir de trabajar y que haya sol, ya me hace sonreir y me alegra, y últimamente lleva una temporada en la que el sol ha brillado, nos ha iluminado y dignado con su presencia, no sólo su presencia PUCELANA (el sol de mentira que ilumina pero no calienta), sino también con la presencia del calorcito, sin abrasar, pero calorcito. Y todos los astros se han alineado y mi destino ha sido todo sonrisa. Llevo tiempo que mi jefe no me pide un sobreesfuerzo; en el trabajo, sin prisa pero sin pausa, disfrutando de lo que me gusta; los fines de semana los he tenido ocupados en viajes, con amigos de otros sitios, con la familia, o incluso con gente de aquí, como no, compañeros de trabajo, y todo ello amenizado con risas, buen tiempo y aaaahhhh que gusto.

Con tanto bueno, la verdad es que me costaba escribir, es como los proyectos de los artistas, que no los quieren contar para que no se estropeen, y yo no quería escribir para que todo esto no cambie; pero visto que el tiempo atmosférico ha cambiado y que espero, por experiencia, que dentro de poco llegue el bajón, me parece mal utilizarte a tí sólo para contar mis penas, que también tengo alegrías y hoy todo es verde fosforito, ya llegará el negro que tendré que pintar de gris.

domingo, 29 de marzo de 2009

Tengo que ir

Me lo han propuesto en el trabajo... Más que una proposición, casi una obligación...
¿Por qué a mi? Creo que ya tengo demasiadas responsabilidades en el colegio y ahora esto.
Tengo que ir, no hay opción. TENGO QUE IR YO.
Me lo venden como algo interesante para mi, profesionalmente y personalmente... ¿Personalmente?, ¿Por qué?
TENGO QUE IR

jueves, 26 de marzo de 2009

¿coleccionista de sentidos o sentimientos?

Escuchar, tocar, escuchar los silencios, escuchar las respiraciones, tocar el aire, tocar los sentimientos.
Me encanta la rutina en mi vida, vamos, más que nada tener todo atado y bien atado. Los planes rotos, las cosas que no salen como uno quiere, fastidian, hasta pueden llegar a hacerte tocar fondo, pero después piensas que por lo menos has vivido un tiempo o utilizado un tiempo en la elaboración de ese plan, y que ese tiempo lo has disfrutado.

5 sentidos dicen que tenemos las personas. ¡y qué poco aprovechados!. Somos unos comodones, nos vamos a lo fácil. La vista para mirar, pero sin percibir las cosas, que no me caiga, el color, las cosas….pero sólo el exterior. El olfato, ¡qué bien huele o qué mal huele!, pero ahí queda la cosa. El oído, generalmente para escuchar los ruidos o sonidos de los demás, de algo que sale por su boca, y que generalmente ni siquiera a todos prestamos atención, si alguien nos habla más de 3 minutos, al minuto, ya hemos “desconectado”. El gusto, el pobre gusto al que sólo se le asocia la comida; el pobre va de la mano de la boca, de la lengua. Y el paupérrimo del grupo, el tacto, limitado a dos manos, dos manos cada una con cinco dedos y que algunas veces las intentamos menos preciar comparándolas con los pies por su torpeza.

Esos son los sentidos rutinarios, los normales, los del día a día, que te hacen seguir viviendo sin necesidad de enfrentarte a tus miedos, o saber que hay mucho más de lo que tú “disfrutas”. Pero poco a poco, quizás la edad, o quizás el empezar a cansarme de llevar una rutina en toda mi vida, me han ido descubriendo 5 sentidos distintos y maravillosos, 5 sentidos que provocan en mí sensaciones, recuerdos y vivencias más profundas que los rutinarios y que aunque me cueste haberlos conocido porque ahora los quiero, cada día los intento “utilizar”, pero sin gastarlos, sin desbordarlos, que lo poco y bien, mejor que lo mucho y mal, y que como diría mi madre, mejor quedarte con un poquito de gana y buen sabor, que empacharte por un momento que empezó siendo bueno (realmente viene a decir eso; pero vamos, no pongo comillas que ni de coña me suelta esa frase).

La verdad, acabo de borrar todo lo que había escrito a continuación, porque empezaba a decir lo que era cada sentido nuevo para mí; pero en realidad, lo que más me gusta es la conjunción de ellos. La unión hace la fuerza y qué fuerte unir todos los sentidos. ¿Quién cuando ha ido al mar, a un acantilado, no se ha quedado tonto escuchando el mar, el aire, sintiendo en su cuerpo, no sólo en sus manos, el sol, la humedad, escuchando el silencio “personal” saturar sus retinas con ese paisaje para después cerrar los ojos y llenarse de todo eso?. Yo he descubierto, que colecciono imágenes, olores, tactos, sonidos y sabores, y que como buena coleccionista, me emociono cuando encuentro uno nuevo, ni mejor ni peor, sino nuevo, distinto a los que tengo, y que de vez en cuando, me gusta pasearme por los que tengo, disfrutando de cómo los he conseguido o de qué son.

Mi colección es grandísima, pero es increíble, aún me quedan muchos, y lo mejor me encantan. Esta semana he descubierto el poder de un roce desinteresado, sin querer dos manos, piernas o cuerpos se tocan y los 5 sentidos se activan, empiezas a oler a oír a saborear el otro cuerpo, al extraño, y cuando miras, no ves lo que hay delante, ves lo que está oculto y te sientes, te sientes desbordado por todos los sentidos, pero bien, muy bien: por ahora lo meto en el archivo de las buenas sensaciones, ¿quien sabe? Es mi colección y hago con ella lo que quiero.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Tan solo un segundo

Tan solo un segundo...
Un momento, un instante, una brisa de luz y todo cambia.
Es la magia de la existencia.
Todo vuelve a empezar.
Reconstruirse y revivirse.
¿Por qué no una nueva oportunidad?
Nada es blanco o negro

lunes, 23 de marzo de 2009

(Siete, ya)

Hace casi siete años (siete, ya) que mi madre dejó de ser “mamá” para ser “la abuela”, que la abuela pasó a ser “la bisa”, y que mi hermana es “la tía”. Mi padre hace mucho que dejó de serlo. Al menos, es el abuelo de Rut.