lunes, 22 de junio de 2009

(mi último día de curso)

El curso ha llegado a su fin... ¡apenas puedo creerlo! Rut ha terminado, nosotros también, el calor empieza a amenazar a verano... ¡Hacía tantos años que el final de curso no era tan importante para mí! Tengo grabado nítidamente el primer día que nos encontramos, en que llegué tarde y me hicieron un huequito para entrar en el círculo: las presentaciones, las voces temblorosas -algunas-, los gestos de caras que ya se conocían de antes, los ojos asustados -como los míos- ante la novedad de algo deseado durante tanto, tantísimo tiempo, y al fin encontrado.

El año ha sido apasionante, a veces duro; incluso (no lo voy a negar) algún día pensé en abandonar, en que no podía con todo esto, en que me superaba, en que, quizá, mi padre tuvo razón. Pero ante eso me rebelaba hasta que, un día, el miedo, la vergüenza, la barrera de los “no puedo”, todo lo que me bloqueaba, incluso los ojos cerrados y el llanto al caminar a oscuras, todo desapareció, lo hice desaparecer. Y fue entonces cuando empecé a disfrutarlo como nunca, como ninguna otra cosa en el mundo, como sólo con esto puedo disfrutar. ¡He aprendido tanto!

Y ahora, sin de repente pero tan pronto, todo ha llegado a su fin. Siento que nada de esto volverá a suceder, que ya nada será igual a partir de ahora; que nunca más sucederá un curso como este, tan emocionante, tan sentido, enriquecedor, ilusionante, bello... Que esta representación será única, que habrá otras mejores, mucho mejores, pero esta formará siempre parte de mi vida. Porque este curso ha terminado y sin embargo, sé que todo acaba de comenzar.

Ahora ya lo comprendo: este es el final, que no hay final...

(gracias, tantísimas gracias...!)

siempre,

r.

martes, 9 de junio de 2009

mente sana, cuerpo sano (el latín no es lo mío)

Puede que el latín no sea lo mío, pero lo que es el refranero y la cultura popular...

Hoy estoy contentísima, porque igual que no había escrito desde hace tiempo por cuestiones de curro; pues también había abandonado la gimnasia por el mismo motivo. Tuve que decidir entre gimnasia, reunión y trabajo. La verdad es que en principio no tendría que elegir, tendría que haber hecho como siempre: trabajo y haber dejado lo demás; pero creo que lo de las reuniones me viene muy bien, y más que nada es que estoy conociendo gente que me mola, cosa que aquí en el curro por más tiempo que gasto, na de na, bueno sí Laura, pero a ella la meto ya en lo de las reuniones, porque pega mucho más.

En fin, la cuestión es que el único "kit kat" que me permití del trabajo, fue el asistir a la reunión. Y me vino genial. Pero me he dado cuenta, que no sólo me viene bien para la mente, sino para el cuerpo, porque después de saltarme una semana la gimnasia, me pasó como con todo, que cuando la he cogido, me he liado la manta a la cabeza y aproveché el tiempo y además de mi gimnasia de mantenimiento, hice alguna cosa más. El caso es que pensé que no me iba a poder mover de las agujetas, pero no, NO TENGO AGUJETAS, con lo que una de dos, o no me esforcé lo suficiente, cosa que después de ver la camiseta no creo, o es que va a ser verdad lo del latín, y como las reuniones me sirven para la mente sana, se me está poniendo un cuerpo que pa qué, vamos que como esto funcione... que tiemble la Longoria (creo que se apellida así la de mujeres desesperadas, prefiero compararme con "Eva" aunque no me sepa su apellido que con la Obregón, que de esa me conozco su apellido, y su cuerpo)

lunes, 8 de junio de 2009

cosas para reflexionar

Esta semana he estado muy liada con el curro, otra vez me ha tocado quedarme alguna que otra tarde hasta tarde, ¿por qué se utilizará la misma palabra tarde para el verbo tardar? ¿qué fue primero el verbo o el sustantivo? ¿es un verbo sustantivado?. Bueno, la cuestión es que he llegado a casa reventada y con tareas de casa pendientes, con lo que no he tenido tiempo o ganas de escribir. Las reflexiones esta semana, han sido mentales.

El lunes volví a asitir a la reunión. Parece que al final somos todos los del primer día. La verdad es que pensé que alguno se echaría para atrás, pero no, todos han ido con un par, como yo, y aunque parece que vamos un poco renqueantes, VAMOS.Y lo que es mejor, cuando salimos, salimos distintos. Se nos nota, como dice Pablo (el que dirige las reuniones), que entramos todos con nuestras comeduras de tarro habituales, el trabajo, la casa, la familia... vamos que entramos todos cabizbajos y meditabundos; pero la verdad es que está guay, porque nos coge Pablo, y nos hace desconectar de nuestros problemas por un tiempo, nos hace desahogarnos, soltar, y cuando ya nos tiene en "sus manos", ya no somos nosotros cara al exterior, somos nosotros internos, diciendo y haciendo cosas que en la vida te hubieras planteado contar a alguien, pero que sin embargo, lo haces sin sentirte forzado y la verdad, parece que te quitas un peso de encima compartiéndolo con los demás. Nadie juzga, en todo caso da el apoyo o su experiencia, o su opinión nunca ofensiva, ... En fin, que aunque entremos abatidos, salimos hinchados como un globo, como si nos sintiéramos orgullosos, pero no por lo bien que lo hemos hecho, sino por haberlo hecho, por el peso que te has quitado de encima, lo que has aprendido de los demás y de ti mismo y porque las cosas dejan de ser tan "materiales", y pasan a tener otro sentido, hay que reflexionarlas, hay que captar su esencia, como dice Pablo, hay que sentir, acariciar, el aire, la gente de alrededor, la atmósfera...Mola. Aunque no pueda escribir, ahora intento por la noche, en los 3 minutos que no escribo, reflexionar sobre lo que me ha "afectado" o pasado en el día, y la verdad no sé si es que cansa, o deja más relajado, pero dormir... duermo como un bebe.

Mola.

viernes, 29 de mayo de 2009

... siguiente ...

Ayer le tocó el turno al compañero italiano, Mauro. Este parece muy tranquilo. Lo mismo es por la idea que tenía yo de todos los italianos: unos inquietos con la mano haciendo eso de juntar los deditos y diciendo eso de "ma que", o "porca miseria"... Nada, éste no hizo nada, creo que se pasó la mayor parte del tiempo agarrado a su rodilla. (entre nosotros, creo que a él también se le estaba durmiendo la pierna pero disimulaba).

La cuestión es que dijo algo que desde que lo oí no deja de resonar en mi cabeza. “Llevo x años en Valladolid” (no me acuerdo del número exacto, pero sé que me parecieron muchos, muchísimos, aunque no es tan mayor) y casi no tengo amigos aquí, vamos muy pocos (he quitado las comillas porque textualmente tampoco es que dijera eso… pero el significado, el quid de la cuestión está ahí).

En ese momento, recordé un programa de televisión por su título: “Si lo sé no vengo”, aunque cuando terminé de escucharle, también pensé eso de “mal de muchos, consuelo de tontos”… Así que cuando ayer me metí en la cama, empecé a recordar a Mauro y su frase “dilapidatoria”; pero acabé recitando el refranero español al estilo de quien cuenta ovejas para dormirse.

Seguramente me quedaría en el de: “A quien madruga, Dios ayuda” ¿tendrá para Dios el mismo significado que tiene para mí, “madrugar”?, porque yo creo que madrugo mucho o quizás es que duerma poco. Cuando acabe de repasar a todos mis compañeros empezaré con estos pensamientos tan “profundos” (normal que no dure más de 3 segundos en caer)

jueves, 28 de mayo de 2009

¿OBSESIVA COMPULSIVA?

A ver si aprendo a no tomarme las cosas tan profundas. A veces pienso que mi madre tiene razón (bueno, es que la suele tener casi, casi, siempre) y no tengo término medio; me da por una cosa y hala, no tengo fin, eso me pasa con los puzzles, el punto, el trabajo, y ahora mis reuniones.

Desde que me apunté, cada vez que me meto en la cama, pasa por mi mente la presentación. Recuerdo sus nombres, más que nada para que no se me olviden, sus expresiones, sus tics (me gusta quedarme con lo particular de cada uno). Cada noche, durante el segundo que tardo en “caer”, se la dedico a cada uno. Ayer le tocó al que no para de moverse, cuando no mueve el cuerpo, mueve la boca, es curioso, muchas veces, bueno, unas cuantas que le miré, dice más sin sonido que con sonido, cada contestación era un poner la boca para decir una palabra, pero no la decía, la cambiaba por otra, que después volvía a ser cambiada, y finalmente el sonido salía de su boca, acompañado de un movimiento de cabeza, manos, ojos…Es curioso, además de muy serio, vamos que si no fuera porque yo también estoy metida en esto, diría que este chico tiene un serio problema, je, je.

Claro que como somos unos cuantos y yo enseguida caigo, pues con una sesión tengo hasta la siguiente visita, je, je.

¡Cachis! Y lo que da más suspense a la cosa aún , es que en lo que llevo de semana no he visto a Laura, ¿estará de nuevo liada?¿me estará rehuyendo por haber coincidido en esto?¿le habré defraudado con algo que dije?... jooo, necesito un café con Laura que como se extienda más en el tiempo, me voy a comer demasiado la cabeza y lo mismo hasta me da vergüenza el hablar con ella tras la revelación de “NUESTRO SECRETO” y si no hablo con ella...no hablo con nadie la mayor parte de mi día/semana

lunes, 25 de mayo de 2009

¡¡¡¡¡¡ UNA PALABRA !!!!!

Hoy he ido por primera vez, la verdad es que no sé cómo definir la sensación que tengo. Me han pedido que la describiera en una palabra, y creo que no he utilizado la más adecuada, porque se me acumulaban muchas para definir lo que sentía: nervios, ansiedad, curiosidad, asombro, confusión, … y cosas que no puede decir o no sé qué palabra es la que describiría mi estado.

La cuestión es que sólo podía utilizar una y he soltado yo creo que la última, pero no por ello la que mejor describía mi estado. Casi, casi me dio ganas de decir un poco la palabra tortura, porque el no dejarme hablar todo lo que quería, para mí es un poco tortura; el que se me estuviera durmiendo las piernas era un poco tortura, y la situación extraña que no “tengo controlada” es una tortura, algunas situaciones del resto de las personas, me parecía un poco tortura; pero no podía decir esa palabra, porque para mí tiene connotaciones negativas, y lo que tengo claro es que no era una situación negativa, al contrario, he salido bien, con ganas de volver, con ganas de reunirme de nuevo con esa gente, que dicho sea de paso, son un poco rarillos, vamos, que me imagino que les pasaría como a mí, que habrían ido, pero ni convencidos estaban… No sé la cosa ha sido extraña; pero una cosa me ha gustado: Además de conocer gente, y comprobar que hay gente como yo, pues me ha sorprendido muy gratamente, que el primer día sin que casi nos conociéramos ninguno (digo casi, porque más sorprendente aún es que LAURA, estaba ahí ¿?, eso para mañana, que aún no lo he digerido, y tengo que ver si puede conllevar alguna situación “rara” en nuestro aspecto o relación laboral-profesional). Pues eso, que sin conocernos, llegó la hora de irnos y la gente que tenía coche, se ofreció sin problema alguno a acercar a los que habíamos ido andando hasta sus casas. Sí, sí, ya sé que esto no debería de ser chocante, pero después de un año aquí, es la primera vez que alguien de aquí se ha ofrecido a ello, sin que se lo tenga que pedir/rogar nadie, un ofrecimiento, sin pedir nada a cambio y de forma totalmente “agradable”… EMPEZAMOS BIEN mmmmmm

viernes, 22 de mayo de 2009

SOY UNA FENÓMENO, CON UN PAR

¡¡¡Cuánto tiempo sin escribir!!!, no sé si me acordaré. La verdad es que he estado muy liada con el curro y también he tenido uno de esos momentos de bajón o cansancio, en los que no tenía demasiado que contar, o ya me había acostumbrado a no hablar con nadie, ni siquiera con "esto".

Pero..., pero..., como decía la Mayra Gómez Kemp del 1,2,3, pues ha pasado algo, que me ha devuelto las ganas por lo menos de escribir, espero que me de mas energía o nuevas ganas, pero por lo menos me ha "movido" por dentro algo que me ha hecho volver a retomar la escritura.

Como decía, he estado una temporada con la pregunta de "¿qué hago aquí?", y me puse como objetivo pues ir a algún sitio de forma rutinaria, que es lo que a mí me mola, tipo clases, o reuniones fijas o conversaciones,... algo así. Es decir, algo que me ocupara el tiempo, que no tuviera que ver con mi trabajo, que me ayudara para conocer más gente, a ver si entre 2 millones de personas encuentro al menos 3 con las que conversar, y que me sirviera para hablar y liberar mente. Total que en plena decadencia personal, me arrastré, aún no sé muy bien cómo me atreví, tragué saliva y me decidí a entrar.

Lo primero que sentí, es una sensación de prueba superada, simplemente por el hecho de entrar, parecer que no estaba nerviosa, que era una cosa habitual y decir tras un momentos de pensamiento "falso" (realmente ya sabía que me iba a apuntar, sino no paso, pero el trabajo me ha enseñado que no se puede decir sí de primeras, hay que hacerse un poco el "interesante"), pues tras un momento de pensamiento, que para mí me pareció casi 1 hora, aunque creo que realmente fueron 50 segundos , solté : "de acuerdo, ¿cuándo hay que venir?... cuenta conmigo"

Salí como si tal cosa, pero por dentro estaba como cuando tengo ganas de hacer el Toooma de Alonso en mi oficina, es decir, ganas de soltar un grito, salto gigantesco y después, en este caso, liarme a dar vueltas por el suelo al estilo breakdance que en mi caso parecería un chiguagua intentando moderse o agarrarse su cola. Pero..., pero... (de nuevo) me contuve porque saliendo de donde salía, si hago eso, ya sí que fijo me encierran, pero yo... LO HABÍA HECHO.

TTTTOOOOOMMAAAAAA... FENÓMENO... ERES UN FENÓMENO... (canción de yo que sé , sólo me sé esa estrofa... y es la que me vale)